2011-10-21

A trabajar

Trabajo por el dinero. Sin embargo, reconozco que estoy en un muy buen lugar.
Es fácil trabajar ahí. La gente es especial. Eso es lo que me encanta de llegar cada día a la oficina.
A todo lo demás le perdí el amor hace rato, pero estoy decidida a reencontrarlo.
La realidad es que tengo que seguir trabajando porque necesito el dinero y mejor hacerlo con gusto.
Siempre fui una persona sumamente productiva, pero de un tiempo para acá hago lo mínimo indispensable para cumplir. Esa que siempre daba más se perdió en el camino. No sé cuándo. No sé cómo. Lo cierto es que cambié. Para mal, para muy mal.
Vivo de proyecto personal en proyecto personal y se le suma hoy a la lista, volver a ser quién era.
Trabajar más, no perder el tiempo, hacer lo que hay hacer e incluso el doble (porque el tiempo da para eso). Quiero volver a encontrar satisfacciones en el trabajo; sentirme orgullosa de mis logros laborales.
Cuento los días, meses, años para jubilarme y están lejos. No hay cuerpo que pueda trabajar tantos años con tal apatía.
Sacaré la motivación de abajo de las piedras si es necesario. Voy a lograrlo.