Algo bueno es que no hice nada mal. Eso me da mucha tranquilidad. Me frustraba mucho pensar que con lo conservadora que soy entrenando me había ocasionado yo misma una lesión. Afortunadamente no es así.
Sí era la cadera, sí tenía sentido que el dolor se moviera. Tengo algo llamado síndrome del piramidal. El piramidal es un músculo que efectivamente está por la cadera, va hacia el glúteo y también hacia la pelvis.
Al parecer en mi movimiento natural hay algo que no está muy bien, y es lo que sobrecarga al músculo. Eso no se puede corregir como tal, porque es una forma de moverse de mi cuerpo. Lo que sí se puede hacer es fortalecer los músculos de los glúteos y los abdominales para que no se sobrecargue la cadera.
Me mandaron una inyección y unas pastillas por una semana. Eso me aliviará el dolor. También tengo que hacer ejercicios de estiramiento y fortalecimiento todos los días.
En cuanto a la carrera de la semana que viene. Sí la puedo correr. Son mis primeros 21 kilómetros. Me emocionan mucho. Había entrenado consecuentemente para ellos, aunque de unas tres semanas para acá el entrenamiento ha sido casi nulo por el dolor. El doctor me dijo que fuera a la carrera, que escuchara a mi cuerpo, que bajara el ritmo de ser necesario, y que estuviese clara de que me podría doler, porque me tardé demasiado en irlo a ver y él no hace magia para corregir las cosas en tan poco tiempo. Me pidió que fuera con la idea en mente de que si el dolor era fuerte debía retirarme.
La verdad no sé qué tan preparada esté para enfrentarme a la distancia. Me he mantenido activa estos días, pero corriendo muy poquito. No he corrido más de 8 km en un mismo día y si acaso he corrido par de veces a la semana. El largo más largo que hice fue de 17.3 km, me faltó uno de 19 km. Evidentemente ya no hay mucho que hacer. No me queda de otra que confiar en las condiciones que he adquirido a lo largo de este año corriendo. Confiar que ese poquito que falta hasta los 21 km y el cual nunca he experimentado será posible.
Si no los puedo terminar, intentaré de nuevo la distancia en la media de la CAF en febrero. No es el fin del mundo tampoco. En realidad, yo no quiero ser corredora profesional, solo quiero mantenerme en forma y pasarla bien.
La lección es que aunque uno no quiera ser profesional, en la medida que le exigimos más kilómetros al cuerpo hay que hacer más cosas. Si quiero pasarla bien haciendo más kilómetros, pues me tendré que tomar más enserio el tema de fortalecer la musculatura.
1 comentarios:
Cada tantos meses a una amiga le da por el mismo lado que a ti y a mí me da por el empeine del pie izquierdo, cerca de la espinilla...
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