2011-09-25

Dejar de sentir

Tenerle tantas ganas a alguien debería estar prohibido por la vida. Algún tipo de medidor que diga “de aquí en adelante usted no sentirá nada”, porque sentir tanto es insano.

El inconsciente abusa en las noches. De sueños como esos, sería mejor no despertar. En realidad fue una locura, de esas que hubiesen extasiado a Freud, pero quitando los símbolos, destapando lo encubierto, lo único que queda es deseo satisfecho.

Abrir los ojos y saber que no pasó. Entrar en la zona de conciencia y saber que no pasará. Es como decirle a un niño que no podrá comer el caramelo; es hacer que lo quiera más.

Si resulta que elijo verte, como podría pasar. Será un ratito de esos que al final cuestan caro. Un millón de mentiras. Unas horas contigo. Unos meses sin volver a verte. Un montón de ganas cosechándose, para esperar de nuevo.

Ahora qué hago yo con esto. Quiero mi maquinita que desaparezca el deseo, porque el problema real de todo esto es que después de saber hasta dónde puedes llegar, cómo se conforma uno con menos. Cómo vivir con algo que no es esto.

2 comentarios:

Doña Treme dijo...

Qué puedo decirte que tu no hayas oído ya al respecto. Aunque a la larga es malo el encuentro, la verdad es que la vida está hecha sólo de eso, de momentos. Y en nuestro caso particular, nada dura demasiado tiempo...
Enjoy.

Chemi dijo...

Por favor! adelante!

Mente positiva, disfruta el momento, no lo dejes pasar.

Con los años, y de la vida, lo que nos quedan son las experiencias, todas!

Lanzate!