Instrucciones de uso:
1. Releer en voz alta al menos dos veces cuando sienta algún deseo o tenga alguna mínima intención de cambiar de trabajo nuevamente.
2. Una vez leído, respirar profundo, hacer memoria y recordar cómo te has sentido en otros sitios.
3. Si con eso no es suficiente, leer nuevamente y de ser necesario ir a terapia o llamar a algún amigo que te recuerde lo infeliz que has sido en otros lugares y lo feliz que eres aquí aunque por algún instante puedas no notarlo.
Mi nuevo trabajo que en realidad viene siendo mi viejo trabajo, es lo máximo. Cuando me fui de aquí la primera vez fue con la única intención de trabajar en una trasnacional con la que me pudiese ir de forma cómoda a vivir en otro lugar, pero no porque hubiese tenido algún problema aquí.
Fui infeliz, lloré, patalee, me quejé de mi otro trabajo. Nunca me adapté, ni tampoco me gustó a pesar de encontrar gente chévere, a quienes definitivamente prefiero tener en mi lista de amigos que en mis compañeros de trabajo, pues a diferencia de ellos yo no era feliz ahí.
En donde hoy estoy la comodidad es la máxima posible. Me queda lo suficientemente cerca y tengo la suficiente flexibilidad para salir de mi casa a una hora razonable en las mañanas, regresar al medio día, almorzar, dormir la siesta y regresar nuevamente en la tarde. La vida me alcanza para hacer otras cosas, no sólo trabajar y eso te da una calidad de estar que en pocos lugares se tiene
Como si fuera poco esto, me gusta lo que hago. Estoy en una posición que definitivamente disfruto y es que pagan por mis ideas, por mi trabajo intelectual y no por estar haciendo lo que 10 manuales dictan como correcto.
Me siento útil y además bien recibida. Creo que todos agradecen que esté aquí nuevamente.
Además trabajo con la gente con más don de gente del planeta. Es casi como estar entre una familia, que te respeta, te cuida y desea que tú y todos vivan lo mejor posible.
¿Acaso se puede pedir algo más?