Viernes 5 de la tarde
Carito dice: "Me voy con la luz del sol de esta oficina por primera vez en semanas". Compañeros de trabajo: "Guauuu merecido". Carito contesta: "Además no vengo mañana y no pienso llevarme nada de trabajo". A coro: "Nos parece muy bien, disfruta tu fin".
Pensamientos del domingo después de un sábado completamente aburrido
¿Y para qué carajo dejo de trabajar el fin de semana o me voy temprano de la oficina si no tengo más nada que hacer?
Mi vida se resume en trabajar. Tal vez no me mata de la emoción lo que hago, pero es lo único que tengo.
Cada quien anda en sus ocupaciones y aquellas cosas a las que te puedes unir te dan miedo. Te aterroriza la idea de salir sola a la calle para encontrarte con un grupo de gente. Vives exiliada en tu casa y es un autoexilio.
Me pregunto ahora, ¿Te cuidas de qué? ¿De que nadie te arranque esta patética vida?
Desde las cinco de la mañana doy vueltas en la cama. Pienso en todo lo que no hice del trabajo. Pienso que tengo un tesis por hacer hace casi un año y a la cual no le he escrito ni un sola línea. Pienso y pienso.
¿Podré decir el lunes que descansé?
Lo dudo.